Colombia es el único país de América Latina donde aún se siembran estos artefactos; los municipios afectados suman ya más de un centenar. En los últimos años Colombia pasó de tener una problemática leve en esta materia a la categoría de grave.
El Departamento del Cauca no escapa a esta crítica realidad, y los pocos esfuerzos que se realizan en materia de prevención corren a cargo de líderes comunitarios que ven con preocupación la situación o de esfuerzos intencionados que resultan ser insuficientes, para una geografía tan quebrada como la del Cauca.
Los lugares donde se tejió la historia personal y social de pueblos enteros se convierten en espacios de terror con los que hay que convivir o de los que deben huir dejándolo todo. En tanto el fenómeno se extiende de poblado en poblado.
El Tambo presenta la mayor cantidad de accidentes en la region del departamento del Cauca y las estrategias en educación en el riesgo de minas son insuficientes, aun así los esfuerzos institucionales y de cooperación en la actualidad buscan trabajar en la formación de agentes locales para garantizar que por devastadora que pueda ser la violencia y el uso de armas no convencionales que contaminan los territorios, que su impacto es superable y eso justifica el trabajo sobre la población que sobrevive a los estragos de la guerra.
Vilic Yovan Paz
